Galletas de puzle para el cumpleaños de Pepe

Y como no podía ser menos, preparé unas galletas de puzle para el cumpleaños de mi hijo Pepe. Como buen preadolescente varón organizó un partido de futbol por su cumpleaños. En esta ocasión lo hicimos conjuntamente con Carlos, un buen compañero y amigo.

Pepe

El Pepe de mi casa es particular. Y no porque lo diga yo, su madre. Lo dicen las vecinas, lo dicen los profesores, lo dicen los abuelos, lo dicen sus tíos. En fin, que no deja a nadie indiferente. Pepe tiene un buen fondo, muy leal y amigo de sus amigos. Tiene un pronto muy marcado, lo que en ocasiones le causa algunos problemillas de convivencia. No pasa nada, lo estamos tratando y casi lo tenemos controlado, hemos aprendido a relajarnos, a hacer respiraciones tranquilizantes y varias técnicas de autocontrol.

Con el tiempo Pepe será un adulto que se controla a si mismo, algo que no pasa con frecuencia en el mundo de los adultos. Ha tenido la suerte de que yo sea su madre y me preocupe por ese aspecto de la educación al que hoy en día se le presta tan poca atención. En mis años de oficina pude comprobar que a muchas personas no les hubiese ido mal un poco más de dedicación a este aspecto. En fin, nunca es tarde, de ahí que haya tanta proliferación de cursos de mindfulness.

Las galletas de puzle de Pepe y Carlos

Él y Carlos fraguaron durante ese curso una amistad que ya venia de lejos, eran el uno el complemento del otro. Pepe muy activo e impulsivo, Carlos reflexivo y mas maduro. Carlos muy trabajador y cumplidor con sus tareas escolares, Pepe poco estudioso. Para mi fue una inmensa suerte que Pepe contase durante ese cuso con la amistad de Carlos, le ayudo a centrarse en los estudios y apaciguo un poco su espíritu provocador.

Eran dos muy mejores amigos, de modo que prepare unas galletas de puzle. Que reflejaba muy bien la idea que yo tenia de ellos como compañeros-amigos. Use también unas banderas como un guiño a ese nuevo país que acaban de crear, el de su amistad.

 

Galletas de comunión diferentes para Inés

Estas galletas de comunión diferentes que preparé para Inés estaban inspiradas en las de Laura, que a su madre le encantaron.

Ines

A Inés la he visto nacer, la he visto crecer. Recuerdo cuando en el jardín de la piscina andaba desnudita y su madre la llamaba «culito verde». La he visto dar sus primeros pasos. La he visto cuando se partió el fémur y estuvo una larga temporada con muletas. Volvió a aprender a andar. La he visto cuando se cayo e hizo una brecha en la frente.

Para sus padres, la llegada de Inés fue una alegría enorme. Más para la abuela, de la que adoptó el nombre. Conforme fue creciendo ya se dieron cuenta de que tenían un torbellino de vitalidad en casa. Acostumbrados como estaban a la tranquilidad de sus otros dos hijos. Inés es la pequeña, la consentida que hay en todas las casas. Inés, en palabras de su abuela la otra Inés, es un calco de su madre de chiquita. Su madre también es un torbellino que por donde pasa no deja a nadie indiferente e Inés sigue este ejemplo. Me gustó mucho participar en la comunión de Inés y poder reglarle estas galletas.

Las galletas de comunión diferentes de Inés

Ya he comentado que siguiendo la línea de los colores de la comunión de Laura, realicé estas galletas de comunión diferentes. Incorporando en esta ocasión algunos elementos nuevos, como las líneas de color muy juntitas. Pero no os llevéis a engaño, no fue una innovación, todo partió de una necesidad. No se que me paso con la masa de las galletas que se me partían. Tuve que buscar una solución y utilicé este método como forma de pegamento para unir los fragmentos. Suelo hacer galletas de más, teniendo en cuenta las posibles roturas. Sin embargo en esta ocasión me fallaron los cálculos. En fin, menos mal que una tiene salidas y pude completar el numero de galletas.

Galletas decoradas mexicanas

Ya he comentado en otras ocasiones mi vinculo con México y este fue el punto de partida para estas galletas decoradas mexicanas. En casa de mi tía, mi segunda madre, tradicionalmente celebramos el día de Navidad con una comida mexicana. Este es motivo por el que preparé estas galletas decoradas mexicanas, tan poco propias de estas fechas.

Tía Donga

Mi tía tiene una casa espectacular y desde el principio ha sido y sigue siendo el refugio donde todos vamos a parar en el momento que lo necesitamos. De ella poco o mucho puedo hablar. Para mi es como una segunda madre. Así como sus seis hijos son del quinto al decimo hermano, sumados a los cuatro que ya tengo. Es junto con mi padre de las personas más tranquilas que conozco. Y de las más felices y agradecidas con la vida. Da igual lo que se le ponga por delante, sea un cáncer o una perdida importante. Ella puede con todo y siempre con una sonrisa. Le preguntaba yo en un viaje hace unos meses que porque yo no había heredado esa parte genética que los hace ser así. En fin misterios de la evolución.

Siempre nos preguntamos por los rasgos personales de las personas de éxito, los medimos, los copiamos y reproducimos hasta la saciedad, esperando que esto nos lleve a nuestro éxito personal. Creo que no funciona así, que el modelo de éxito de una persona no tiene porque ser el tuyo y que el éxito propio solo se alcanza cuando has aprendido a aceptar, tanto a ti como a lo que te rodea. Cuando aprendes a valorar, disfrutar y agradecer lo que tienes, cuando vives cada momento lo más intensamente posible y lo disfrutas. Para mi ese el éxito y gracias a ella, a seguir su modelo cada día disfruto de mi propio éxito, el de estar aquí, con la gente que quiero y haciendo lo que quiero hacer. Gracias por existir y formar parte de mi vida Tía Donga.

Las galletas decoradas mexicanas

Estas galletas decoradas mexicanas fueron elaboradas con mucho amor y dejándome llevar. No era necesario que siguiesen ningún modelo y podía permitirme el dejar que los dibujos que las configuran fluyesen libremente desde mi interior. Allí estaba yo, el glaseado y el soporte, tema México. Las formas geométricas, las caritas, las jarapas, las formas irregulares, todo salía solo. Era el momento «Flow» del que tanto se habla. Ese en el que interrumpes los pensamientos y solo actúas dejándote llevar por lo que hay dentro de ti. Un verdadero lujazo. Espero que podáis experimentarlo y os animo a buscarlo, sea cocinando, pintando o creando una hoja de calculo.

 

Galletas personalizadas para Sofía

Yo no sabía si a Sofía le podrían gustar las galletas personalizadas. Pero me lancé a la piscina sin flotador.

Sofia

Y que decir de Sofía. Ella es y sigue siendo una de mis muy mejores amigas, nos conocimos como Pepe y su pandilla en la urbanización de Burgos donde vivíamos, allá por el año ochenta y pocos. Formábamos una pandilla de muchos niños y de muy variadas edades. Y si, éramos un poco gamberretes. Con Sofía viví el paso de la niñez a la adolescencia. Y mas tarde aunque en la distacia el paso a la edad adulta.

Seguimos vinculadas, aunque apenas hablemos y apenas nos veamos. Es sin embargo una de esas amistades fraguadas en la niñez y que han pasado juntas por momentos divertidos y otros no tanto que están abocadas a durar toda la vida. Con ella me pegué mis primeros paseos por Burgos, conocimos a nuestros primeros novietes juntas. En la etapa de Madrid, ya siendo universitarias. ¡¡¡¡XXX!!!. ¿Qué no hicimos?.

Ahora en nuestra etapa adulta, ella en Valladolid y yo en Madrid, seguimos en contacto. Y aunque no hablemos tan a menudo como nos gustaría, jamás olvidamos felicitarnos en los cumpleaños y navidades y ponernos al día.

Las Galletas personalizadas

Fue en uno de estos cumpleaños de Sofia, en el «taitantos», que ella organizó una fiesta en Valladolid. Y allá que nos fuimos. Yo sé que ella es golosona y como estaba en los inicios de mi actividad galletera, decidí prepararle una caja de galletas personalizadas. Para que se la comiese ella solita o la compartiese con quien deseara.

Acababa de preparar las galletas de la comunión de Laura, así que aprovechando los colores, di forma a estas galletas, en las que me permití incorporar una técnica nueva, que resulto ser bastante coquetuela y resultona.

Galletas de jardín para la comunión de Paula

Y llegó en día en que Paula celebro su Primera Comunión y yo le preparé unas galletas de jardín.

Paula

A Paula no la conozco personalmente. Pero si a su tía Belén, que fue quien me encargó estas galletas como regalo para ella. Se de Paula que tiene un canal en YouTube «Paulila lalila«. Y eso la hace especial, una niña con mucha iniciativa. En su canal nos muestra las cosas que le gusta hacer y da muchas ideas creativas para las niñas de su edad. Como este video que me fascina. En él nos muestra como hacer varios disfraces para carnaval con materiales que tiene en casa. Sigue mi filosofía, de reutilizar y mezclar creativamente lo que ya tenemos, sin necesidad de salir a comprar nada nuevo. Tiene también un video de como hacer guirnaldas con blondas de papel en el que me inspiré para conformar la decoración de la comunión de María.

También tiene video tutoriales para peinados, regalos para el día de la madre o el padre y un sin fin de ideas que hacen las delicias de las chicas de su edad, os invito a suscribiros a su canal, seguramente que aprendáis mucho de esta niña que ahora tiene 13 años y os anime a seguir sus tutoriales.

Me encanta que una niña tenga esta iniciativa y que lo muestre de una manera tan personal.

https://www.youtube.com/watch?v=qon3Y41HSto

Las galletas de jardín para Paula

Siguiendo el juego de su nombre artístico «Paulila lalila», en seguida me vino a la cabeza «libélula», o «libelulila». El caso es que me puse manos a la obra creando galletas de jardín, las siempre presentes mariposas y los caracoles. Como no podía ser menos, entre los colores elegidos estaba el «lila», en honor a su nombre. Esta cesta estuvo preparada con mucho amor y admiración hacia una personita muy especial que hace que otras personitas disfruten y se inspiren con su talento y su manera de presentarnos sus ideas tan originales. Me encanta «Paulila lalila», sigue con tu canal que es estupendo.

Galletas de mariquita para la comunión de Marina

Marina y sus galletas de mariquita. Celebró Marina su primera comunión el mismo día que Diego, y esto dividió a la familia.

Marina

Ella también forma parte de nuestra comunidad de vecinos, y aunque no nación en ella se vino con cinco años y enseguida se hizo con el grupo que ya había. Mi hija fue la elegida para representarnos en el evento, a la que mas tarde y cuando ambas celebraciones confluyeron en casa de Diego, pudimos recuperar.

Es una niña muy especial, dicharachera y muy amiga de sus amigos. También es una niña muy guapa y eso al principio creo un poco de desestabilización entre los muchachos. Y eso que eran unos enanos de 5 años. Marina tiene una risa especial, que resuena y me llega a través de la ventana. Que rápidamente pone a Pepe y a los muchachos en marcha, incitándoles a salir a buscarla para seguir con sus juegos infantiles.

Han crecido y lo siguen haciendo juntos. Es muy bonito ver a la pandilla que pese a las diferencias que ya se empiezan a manifestar entre chicos y chicas, siguen estando juntos. Sobre todo ahora, con la llegada del buen tiempo.

Ver como siguen compartiendo juegos en la piscina, cuando cae la noche, tumbados sobre sus toallas jugando a las cartas. Para mi es un mirar atrás a esos tiempos en los que yo tenia su edad, fuese en el rio, la playa o la piscina, hacíamos lo mismo. Charlar y jugar a las cartas o a cualquier cosa mientras dejábamos que transcurriesen las horas, sin importarnos el mañana. Humm que veranos aquellos…

Las galletas de mariquita de Marina

Para la ocasión, preparé unas cestas de galletas de mariquita que hicieron también las veces de centros de mesa. Las directrices eran muy claras. Rojo como color principal. A la comunión asistían más niños que niñas, de modo que me volqué en la figuras mas masculinas, como coches de bombero de formula 1.

Me divertí mucho preparando estas galletas y también los centros que las contenían. Sofía disfrutó mucho de eses día y nosotros sintiéndolo mucho no pudimos estar. Hay veces que hay que elegir y al fin y al cabo Diego y su familia son como nuestra otra familia.

Galletas de autobús para la comunión de Diego

Y llego la comunión de Diego. Y de nuevo galletas de autobús…

Diego es mi vecino al que he visto crecer desde que nació, allá por el 2003, a la vez casi que mi hijo Pepe. Por lo que han sido y son casi como hermanos, comenzaron a caminar juntos, a descubrir los bichos del jardín a la vez, los primeros juegos en el arenero de la urbanización.

Han compartido cumpleaños, en los que su madre y yo nos afanábamos por decorar y preparar con todo nuestro amor de madres. También partidos de futbol, visitas al zoo y ahora ya quedadas para ir al cine.

Aun son jóvenes de modo que espero que sigan compartiendo momentos importantes de su vida, primeras salidas más allá de casa, conocer a chicas….

Diego_01Diego

A Diego siempre le encantaron los bichos, los coleccionaba, los metía en frascos y los estudiaba con lupa. Por lo tanto y haciendo un guiño a esa afición tan suya opté por introducir algunos en las galletas de su comunión, como caracoles y mariposas. También eche mano de unos moldes, que al igual que os de los bichos descansaban desde hacia años el lo alto de una estantería en mi cocina, moldes típicos para niños; galletas de autobús, aviones, camiones, locomotoras, cohetes y hasta una excavadora, ¿Quién no ha tenido una excavadora amarilla de pequeño?.

Al ser de mis primeras galletas de autobús decoradas y en ese estado de la inconsciencia que te da la inexperiencia, decidí darles varios colores. En consecuencia, colores brillantes y resultones que tan bien describen a la familia para la que iban destinadas estas galletas. Más tarde he comprendido que menos es más, que además se facilita también la labor de decoración de las galletas.

Las galletas, una vez embolsadas fueron introducidas en cestas de vistosos colores que se utilizaron para la decoración de las mesas.

Galletas de autobús

Fue un día muy especial, tanto para Diego como para los que pudimos y tuvimos la inmensa suerte de compartirlo con él y su encantadora familia. La celebración tuvo lugar en un restaurante a las afueras de Madrid, donde tras la comida los niños pudieron disfrutar de los castillos hinchables de que disponía el local. Y más tarde y para cerrar esa velada nos trasladamos todos a la casa de la familia donde terminamos la fiesta, bastante tarde por cierto.

Galletas de rana para Carlota y Bea

Abro hoy esta sección de galletas de rana decoradas. A las que últimamente, será por la estación del año, será porque estoy en la edad, vengo prestando mucha atención. Hasta ahora solo tenia una pagina en el Facebook, pero haciendo caso a la normativa del SEO. Facebook es una ínfima parte de internet y obviamente yo quiero que me vea más gente y me hagan encargos.

Galleta decorada rana
Renata la Rana

Las galletas de rana de Carlota y Bea

Comienzo este apartado con estas galletas, que ya tienen unos añitos, pero a las que tengo mucho cariño. Las preparé allá por el 2012 para la comunión de Carlota, mi única ahijada y Bea, su hermana. Las elaboré siguiendo fielmente la receta que me trasmitieron, y las pinté siguiendo la técnica indicada.

Como en todo, uno aprende una técnica y con el tiempo la va depurando y adaptando a lo que le pide el cuerpo. Actualmente ni la receta es la inicial (a la que resto azúcar y añado más especies), ni la forma de decorarlas es la misma. Pero me ha gustado el proceso, que ha seguido la depuración de la técnica de hacer galletas de rana decoradas adaptándose a mi. Y me he divertido. Es por esto y desde la humildad que conlleva todo proceso en su fase inicial que quiero mostrar esta evolución.

Publicaré cada uno de los pack en formato cronológico, y si, también pondré las feas, es parte de la evolución. Algunas fotos son malísimas, soy consciente, pero en mis inicios galleteros las tomaba con el fin de poder enseñarlas a mis amigos desde el móvil, ni siquiera tenia un blog donde subirlas.

Se dice que uno aprende más de sus errores que de sus éxitos y para mi funciona y es mi verdad. Cada vez que me equivoco con las galletas decoradas pienso. «Ya queda menos para el acierto» . Y si, es una técnica que también se utiliza en ventas, cuando te cierran una puerta dices «ya solo me quedan 9 no».

Animalillos de jardín

Los moldes de estas primeras galletas de rana me los trajo mi madre de los EEUU allá por el 2005. Siete fueron los años que estuvieron en el fondo del armario esperando que alguien se acordase de ellos y les diese uso. Aunque creo recordar que una vez los usé para cortar unos sandwichs. Después he ido incorporando más y más moldes, e incluso algunos que aun no he utilizado. Pero son estos de animalillos de jardín a los que tengo más cariño y los que voy utilizando más a menudo.

Recuerdo que en el día de la comunión, tuvimos que subir a los estantes más altos las galletas de rana. Los niños revoloteaban a su alrededor empezando a salivar. Fue esto lo que me motivo a seguir haciéndolas. El provocar sensaciones en otros, que en realidad es lo que me motiva a hacer casi todo lo que hago, galletas, cocina, escultura, decoraciones, reciclado. Incluso también en mi faceta como entrenadora neuronal.

Espero que os gusten y que me hagáis algún encarguillo. Si lo deseáis podéis ver más galletas decoradas

Galletas Multicolor

¿Y que hacemos cuando terminamos de pitar las galletas con el sobrante del glaseado? Pues galletas multicolor

Nos sentamos en la cocina y a veces, cuando quedan galletas de los encargos, las pintamos en modo libre. Si no han quedado optamos como estas por utilizar cualquier galleta.

Galletas Multicolor

Como no hay ninguna temática establecida, simplemente nos dejamos llevar. De este modo a la vez que practicamos y mejoramos la técnica también nos permitimos entrar en el estado de «FLOW» que tanto nos gusta. Tomamos los colores y vamos dejándonos llevar, hacemos rayas, cuadros formas indefinidas. Y, en función de la disponibilidad de colores vamos creando nuevas combinaciones. Lo peor es cuando una vez tenemos definido en nuestra mente una idea, nos topamos con que justo el color que nos faltaba para completarla se ha terminado. No importa, echando mano a nuestro almacén de recurso en seguida encontramos una nueva alternativa.

Y es que es así, como cuando pintamos galletas con recursos limitados como nos movemos en general por la vida. Me gusta realizar esta tarea con mis hijos, les enseño que no siempre hay que contar con todo lo que creemos necesitar y que muchas veces es mejor contar con menos y de ese modo explotar al máximo el poder de nuestra mente para buscar soluciones alternativas.

Parece una tontería, pero no lo es. Entrenamos partes de nuestro cerebro y montamos nuevas conexiones neuronales que nos sirven precisamente para aumentar nuestro pensamiento lateral o alternativo. Es un trabajo muy simple pero lo que se produce en nuestro interior tiene un poder muy grande. Nos prepara para enfrentarnos a situaciones inesperadas. Y no, no es un don que sólo algunas personas tienen, es una cualidad que como todas se puede entrenar y mejorar con técnicas muy simples como esta de aprovechar los retos del glaseado para componer nuevas galletas multicolor.

 

Marco de Flores Photocall

Sofía cumplía 15 años y quería una fiesta especial, con este motivo preparé un marco de flores photocall, como siempre con cosas de andar por casa. ¡Y mira tu! fue el punto de partida para hacer la fiesta de inspiración hawaiana.

Sus amigas le habían regalado un ukelele y aunque antes de que lo supiese ya tenia en mente el marco de flores, esto fue el principio del hilo conductor de la celebración, al que se fueron uniendo más elementos, todos ellos reciclados como veréis en capítulos posteriores.

Tenia unas chapas de madera y aunque al principio dude mucho si hacerlo en forma de corazón o redondo, finalmente opté por la segunda. Sería redondo, pero…. ¡Oh que lastima! las maderas de las que disponía no me alcanzaban. No problema, las pegaría con mis dotes de carpintera.

Ahora ya podía cortar el circulo. y, para que no se viese la chapucería tome unas telas cortadas en tiras y forré el aro.

Con la madera que sobró corte una forma de orla que más tarde Inés V.G., amiga el alma de Sofía se encargó de personalizar pirógrafo en mano, con su nombre y el número de años que cumplía. Para los que no lo sepáis es como un bolígrafo caliente que va quemando la madera. El broche perfecto para recordar con motivo de qué fue aquella foto tan mona que nos hicimos vestidas de hawaianas.

Marco de flores Photocall

Una vez tuve el aro forrado me dispuse a hacer flores de papel siguiendo varios tutoriales y ya de paso al que venía por casa a comer le daba tarea de sobremesa con el papel pinocho y las cuerdecitas.

Una vez tuve un monton considerable de florecillas de papel, comencé a pegarlas en el marco de flores photocall, primero las más grandes un poco ladeadas para romper con la simetría, a veces útil y otras aburrida y previsible. Luego las medianicas y terminamos con las chiquiturras, reservando el espacio para la orla con el nombre de la homenajeada.

Eso si, tuve la precaución de poner un par de asicas para que las manicas de las invitadas no me aplastasen las florecillas y de ese modo poder disfrutar durante más tiempo y más fotos, de la calidad del marco de flores photocall.

Y aquí va un video que cuenta con musiquilla de fondo el cómo realicé este marco de flores photocall para el 15 aniversario de Sofía.

https://www.youtube.com/watch?v=yFaG_dpUVt4