¿Y por qué me ha dado por experimentar con las hojas de maíz?. Muy sencillo. En la casa de mi abuela había un maizal donde jugábamos de niños. Muchas veces nos mandaban a recoger las panollas (mazorcas), para cenar. Por eso cuando veo en alguna tienda mazorcas frescas en seguida las compro. Y si, guardo las hojas. En algunos países de Centroamérica elaboran artesanía con ellas y me parece un material muy versátil y maleable que aporta un resultado vistoso.

Las hojas de maíz se pueden teñir y trabajar muy fácilmente si se humedecen, se pueden malear con calor y moldear con plancha o incluso con las tenacillas de rizar el pelo.

Llevaban tiempo mis hojas de maíz esperando que mirase para ellas. Y con motivo de la fiesta de cumpleaños de Sofía, de inspiración hawaiana me decidí a utilizarlas.

Reciclando hojas de maíz

Después de inspirarme un poco por la internet, opté por realizar unos porta velas con las hojas de maíz. Tarea bastante sencilla. Ayudada por la súper pistola térmica y algo de imaginación los realicé en un pis-pas.

Una cosa lleva a la otra, así que pensé que para poner los pichos de la fondue y los de la fuente de chocolate me hacían falta un par de recipientes acordes a la temática de la fiesta. Muy fácil. Echando mano de mi almacén de basurillas tomé un par de latas de cacao y el resto fue echarle imaginación.

Y con toda esta decoración tan «Kuqui» elaborada a partir de hojas de maíz y un poco de ingenio pude crear un bonito rincón en mi terraza destinado a la zona de bebidas de la fiesta hawaiana que celebramos por los 15 años de Sofía.

Y como siempre, para los que no les gusta leer adjunto un bonito video resumen de la elaboración.

 

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