Y por fin me llego un encargo de galletas de Creeper del exterior. Fue Isabel, que conoció de mi labor galletera a través de Pilar mi cuñada, madre de María y Laura a quiénes preparé la comunión y que se encargó de mostrar lo contenta que quedó a sus amigas. Me gusta confiar en el boca a boca que tan bien a funcionado esta vez.
El encargo de galletas de Creeper para Adrián
De Adrián y de su madre Isabel, poco puedo hablar, apenas los conozco. Si que puedo comentar que les encantaron, tanto las galletas como las brochetas de gominolas que les preparé. La celebración era sencilla y apenas iban 8 niños. Su madre me trasmitió la pasión que Adrián sentía por aquel entonces por el conocido juego de Minecraft y más en concreto por los creepers. De modo que la temática de la cesta debía girar en torno a este elemento. También me comento que a su hijo le encantaban los puzles. Los colores obviamente tenían que ser verde y negro, aunque me permití la licencia de introducir el blanco en las gomis y en el nombre, para que no resultase tétrico. Aprovechando mi faceta recicladora eche mano de nuevo de una caja de fresas que decoré acorde a la temática, donde introduje las galletas y las brochetas.
Isabel, su madre, sin embargo me comentó su deseo de agasajar a sus invitados con galletas, pero de una temática más tradicional. Para este mandado tire de la omnipotente sabiduría de «San Google» en busca de inspiración. Así que, tomando unos moldes de body de BB, al que corte la parte inferior. Conformé unas camisitas marineras junto con unos corazones con rosario, que unas vez introducidos en su bolsita en formación de a dos cumplieron divinamente con el objetivo propuesto.
Me resulto divertido el reto de hacer y conformar una cesta con un tema propuesto. Hasta ahora he practicado libremente pero esto me demostró que soy capaz e adaptarme a lo que me pidan. Siempre, claro está aportando mi toque personal, no sólo de «San Google» se puede vivir.