Y llego la comunión de Diego. Y de nuevo galletas de autobús…
Diego es mi vecino al que he visto crecer desde que nació, allá por el 2003, a la vez casi que mi hijo Pepe. Por lo que han sido y son casi como hermanos, comenzaron a caminar juntos, a descubrir los bichos del jardín a la vez, los primeros juegos en el arenero de la urbanización.
Han compartido cumpleaños, en los que su madre y yo nos afanábamos por decorar y preparar con todo nuestro amor de madres. También partidos de futbol, visitas al zoo y ahora ya quedadas para ir al cine.
Aun son jóvenes de modo que espero que sigan compartiendo momentos importantes de su vida, primeras salidas más allá de casa, conocer a chicas….
Diego
A Diego siempre le encantaron los bichos, los coleccionaba, los metía en frascos y los estudiaba con lupa. Por lo tanto y haciendo un guiño a esa afición tan suya opté por introducir algunos en las galletas de su comunión, como caracoles y mariposas. También eche mano de unos moldes, que al igual que os de los bichos descansaban desde hacia años el lo alto de una estantería en mi cocina, moldes típicos para niños; galletas de autobús, aviones, camiones, locomotoras, cohetes y hasta una excavadora, ¿Quién no ha tenido una excavadora amarilla de pequeño?.
Al ser de mis primeras galletas de autobús decoradas y en ese estado de la inconsciencia que te da la inexperiencia, decidí darles varios colores. En consecuencia, colores brillantes y resultones que tan bien describen a la familia para la que iban destinadas estas galletas. Más tarde he comprendido que menos es más, que además se facilita también la labor de decoración de las galletas.
Las galletas, una vez embolsadas fueron introducidas en cestas de vistosos colores que se utilizaron para la decoración de las mesas.
Galletas de autobús
Fue un día muy especial, tanto para Diego como para los que pudimos y tuvimos la inmensa suerte de compartirlo con él y su encantadora familia. La celebración tuvo lugar en un restaurante a las afueras de Madrid, donde tras la comida los niños pudieron disfrutar de los castillos hinchables de que disponía el local. Y más tarde y para cerrar esa velada nos trasladamos todos a la casa de la familia donde terminamos la fiesta, bastante tarde por cierto.