Y llegó el día de la primea comunión de Maria. Me costó un poco convencer a su madre de que yo me encargaba de todo tres años atrás, para la comunión de Laura, pero finalmente accedió, y dado el éxito que tuvo, esta vez confió plenamente en mi. El lugar elegido para el evento fue su casa, que dispone de un jardín, lugar perfecto para una celebración.
Maria y su Primera Comunión
María tenia las ideas muy claras, ya meses atrás lo demostró a la hora de elegir su vestido y sus zapatos que… ¿AZUL TURQUESA?, humm, no parecía muy apropiado para una primera comunión, pero en fin eso es lo que tiene ser como es Maria, una niña con las ideas muy claras. En cuanto supo que yo me encargaría del evento y la decoración me dicto unas normas muy claritas. -Azul, turquesa y con jaulas- me dijo. Por lo que yo comencé a darle vueltas al tema y a buscar elementos decorativos que cumpliesen con la normativa vigente.
La decoración
Las jaulas: Disponían de tres jaulas de un tamaño infimo, de modo que tuve que echar mano de las casas de familiares y propia para completar ese punto, menos mal que están de moda y en seguida recopile varias.
Los pájaros: Me pareció adecuado echar mano de lindos pajarillos para completar la decoración, así que le pedi ayuda a Fiesta4U que tiene una impresora perforadora para que me sacase unos recortables de pajarillos con los colores normativos que más tarde incorpore en forma de guirnaldas, combinándolos con pompones de lana y flecos, el resultado de fue bastante vistoso a la par que sencillo.
Ni que decir tiene que conté con materiales reciclados para realizar la decoración, como un libro viejo del que obtuve círculos para componer las guirnaldas verticales, hilos de madejas olvidadas, cuerdas recuperadas, latas de alimentos pintadas y perforadas que hicieron las veces de contenedor de cubiertos y candelabros más tarde cuando cayo la noche, cajas de fresas decoradas…
Para el menaje, recopilando recopilando, empaque mis vajillas, casualmente tengo una en tonos azulados y otra blanca, mi cubertería, juego de café, mantelerías y de más elementos que configuran mi ajuar, lo metí todo en cajas y alla que nos fuimos a Villalba, con el coche como el de un trapero. Por supuesto también llevaba el menú.
El menú
Decidimos que dada la configuración del jardín y el numero de niños asistentes, la comida se presentaría en modo bufett y elegimos para la ocasión el menú que se describe a continuación:
Unos aperitivos consistentes en tarteletas de guacamole con langostino, las consabidas croquetas, ataditos de esparrago verde envuelto en bacon, gambas gabardina y unos vasitos de vichyssoise y otros de salmorejo.
Seguidamente, el plato principal, que consistió en una ensalada de brotes frescos con aguacate, mango salmón y langostinos, roastbeef y puré de patatas gratinado.
Para los postres coulant de chocolate y tarta de manzana ligeramente horneadas y acompañadas de helado de vainilla. También hubo tarta de comunión. Y fue mi primera tarta decorada. Pero olvidamos sacarle fotos, una lastima, había conseguido darle un verde turquesa precioso a la crema y quedaba divina con las galletas de pajaritos pegadas. En fin las prisas de ultima hora.
Música y Magia
La celebración de la comunión estuvo amenizada por una violinista, Jitka Kubešová componente del grupo Streetwings, probablemente uno de los grupos de folk rock mas interesantes del momento, podeis ver algunos videos en su web. Vino invitada por el tío de María y toco canciones celtas que hicieron las delicias de pequeños y grandes.
Finalmente contamos con la actuación del mago Pepe (mi hijo) que desplego todo su encanto, ese que en casa esconde, para entretener a niños y mayores con sus juegos de cartas.
En fin, pasamos un día muy bonito y espero que inolvidable para María y me siento muy agradecida de haber podido formar y conformar parte de él, muchísimas gracias Pilar por depositar de nuevo la confianza en mi para celebrar la comunión, espero que alguien más se anime para confiarme su evento, solo tenéis que contactar conmigo.