Como Este fue mi primer evento integral, me gustó que fuese una Organización Primera Comunión. Además que fuese en familia, así si algo no salía del todo bien el problema era menor. Como ya había organizado la comunión de mi hija Sofía, pero en esa ocasión habíamos contratado un cocinero y alquilado el menaje.
Me costo un poco convencer a Pilar, mi cuñada, de que me podía hacer cargo de todo. Ella por supuesto había estado en la comunión de Sofia y sabia de mis dotes organizativas y decorativas. También, como es lógico compartimos nochebuenas, cumpleaños y de más eventos familiares, así que también sabe que cocinar para varios no se me da mal. Finalmente accedio, acordamos un presupuesto y me puse manos a la obra.
Laura
Y es que Laura es una niña, hoy menos ya que este evento es del 2103, que al igual que su hermana Maria tiene las ideas muy claras. Es tranquila y muy pacificadora, al ser la mediana de la familia juega muy bien ese rol. Le encantan los niños pequeños y los cuida con pasión. Esa faceta pacificadora es estupenda cuando hacemos reuniones familiares, ya que estando ella estamos todos más tranquilos y sabemos que a los pequeños o les pásará nada.
A Laura le encanta el color rosa en todas sus gamas y este fue el hilo conductor de toda la comunión.

Organización Primera Comunión
Lo primero que compré fueron las servilletas de papel y esa fue la inspiración para desplegar el resto de la decoración. Para la organización Primera Comunión empecé por customizar unas cajas de fresas y fruta que recogí al termino de un mercadillo y las decoré. Las servilletas llevaban unas flores en fuxia con tonos verdes y esto me animo a seguir haciéndome con materiales de los mismos colores. Teniendo en cuenta el color de las vajillas y manteles disponibles, que al igual que en la comunión de Maria son todos de mi propiedad y la de Pilar.

Unos mantelillos individuales hicieron las veces de banderolas, junto con cintas de papel pinocho y pompones de papel de seda que fijé a unas cuerdas estratégicamente atadas a los arboles del jardín y farolas con pinzas de madera. Completé el conjunto con algunas cestas que llené de flores de tela en los colores elegidos, alguna de ellas para camuflar el rincón de la barbacoa.
En las cajas de fresas acomodé las galletas y cubiertos. Todavía hoy en día cada vez que paso por su casa veo como se han incorporado a modo de contenedores y se siguen utilizando.
El Menú de Comunión
Del mismo modo que en la comunión de Maria, optamos por servirlo en modo bufett. Aperitivos variados, la ensalada que hemos incorporado a nuestras celebraciones de brotes frescos, aguacate, mango, langostinos y salmón. Roastbeff y puré de patata gratinado. El postre, nuestro descubrimiento del Makro, tartas de manzana ligeramente horneadas con helado de vainilla.
El día transcurrió tranquilo y todos estábamos muy contentos, vinieron los animadores que pintaron las caras de los niños y al caer la tarde tuvimos una sesión de sevillanas, en la que se animaron pequeños, medianos, grandes y más grandes.
Pilar estuvo entusiasmada con la organización, el menú y la decoración, confiándome más tarde la comunión de su otra hija, María. Y espero que ahora que sabeis lo bien que lo hago conteis conmigo para futuras celebraciones.